El Atlético de Madrid se doctora en Anfield Road

A diferencia de lo ocurrido en el Vicente Calderón, los de Rafael Benitez hicieron un fenomenal encuentro. En la primera parte el balón corrió, los movimientos siempre precisos en apoyos cortos recordaron al mejor Liverpool de los últimos años, por eso todo el mundo se pregunta que hubiera sido si jugase Torres…

Mediado el primer acto, una serie de paredes en tres cuartos de cancha terminan con un balón abierto hacia Masquerano (inédito lateral diestro) que pone centro raso medido a la llegada de Kuyt. El balón se va por encima del larguero ante la mirada del joven de Gea. Anfield se crecía.

Sin embargo, la estructura defensiva del conjunto colchonero no se descompuso. Un par de buenas contras no transformadas por Agüero sirvieron para presentar credenciales. Supieron encajar el gol de Aquilani al filo del descanso y en la segunda parte, lejos de achicarse, adelantaron líneas evitando el embotellamiento pertrechado por los ingleses.

En esto aconteció la prórroga. Los visitantes, en mucha mejor condición física y con un excepcional Jurado (bien Quique en el cambio por assunçao), vieron como Benayoun metía provisionalmente al Liverpool en la final de Hamburgo.

Pero el Atlético, en un equilibrado ejercicio de fe y compostura, tomó las riendas y por ahí llegó el gol de Forlán, tras genial acción de Reyes por la banda. La final, en Hamburgo contra el Fulham. Se admiten apuestas. ¿Habrá dobleti?

Las claves tácticas del Barça-Inter

Mourinho planteó un partido estrictamente defensivo. Corrió el riesgo de que el Barcelona marcara pronto y el partido se le hiciese muy largo al Inter, pero los de Guardiola no anduvieron finos en la circulación y crearon poco peligro ante un equipo fenomenalmente armado.

La disposición inicial del conjunto Italiano era de un 4-5-1, que se convirtió en un 5-4-0 tras la expulsión de Motta. La razón, una hora por delante para defender una renta de dos goles. Y lo hicieron no solo por la pesadez del Barça en el movimiento de la pelota sinó por una fenomenal lectura de los pasillos interiores, creando siempre superioridades numéricas, hubo mucha solidaridad y un gran trabajo físico.

Efectivamente. Se dice que la clave para los equipos que juegan al ataque y con la posesión del esférico reside en una disposición bién abierta sobre el ancho del campo. Es fundamental, pero solo es un factor de desequilibrio. Lentos y alejados en la circulación, sin movilidad por los interiores y sin profundidad en las bandas. La contención del Inter empezó muy lejos de su portería.

El movimiento de mediocampistas y delanteros en zonas intermedias, al toque y con constantes apoyos, aspecto que el 4-3-3 del Barça maneja a la perfección, se presume como condición suficiente. El Barça estuvo mal ahí y, además, estuvo fatal en las finalizaciones. En partidos como este hay que pegar desde donde sea y constantemente.

El Barça salió con Messi centrado, ya no sorprende esto, con Pedro abierto en la derecha, Keita y busquets escoltando a xavi y Touré de supuesto hombre libre, que terminó siendo un lateral derecho más, ante un desdibujado Alves. Se confirma que el brasileiro no interpreta la posición del extremo.

La entrada de Jeffren por Busquets le dió un rigor táctico que más bien debiera haber previsto el técnico catalán. No entiendo el porqué de renunciar a volver a juntar a Messi y Alves por la banda. Es preciso que el Barça recupere el estilo de la pasada temporada.

El Barça no puede con un ultraconservador Inter y se va de la Champions League

El ambiente era de las grandes remontadas. Corría el minuto diez y el Barça ya había provocado tres faltas, una de amarilla, había tirado a puerta con cierto peligro y obligado al Inter a buscar el pelotazo de achique. A partir de ahí se acabó el empuje azulgrana y la telaraña de los de Mourinho se hizo cada vez más insoportable.

El Inter con uno menos por rigurosísima expulsión de Thiago Motta, supo aprovecharse de las incertidumbres de los culés, muy espoleados por la grada pero incapaces de rematar tres veces seguidas a puerta. Dos ocasiones antes de la citada expulsión (una con paradón de Julio Cesar a tirazo de Messi) y otro par de acciones tras el golazo de Piqué, a falta de 10 minutos para el final, el pobre bagaje azulgrana. Solo jugaron 20 minutos.

Claro que del Inter poco más podemos decir. Soberbios en defensa, sin vergüenza por denostar el balón, inexistentes en el contraataque. Bien atrás no solo por acumulación de efectivos, sinó por una fenomenal lectura de los movimientos del Barça en los pasillos de seguridad. La lectura de Guardiola en la segunda parte se basó en sacrificar a Zlatan, muy estático, por Bojan y meter a Jeffren por sergio Busquets, ni de lejos Andrés Iniesta. La de Mourinho, meter más y más refrescos por detrás del esférico.

Bojan erró un gol cantado y metió otro. Protagonizó más acciones de gol que el resto de los delanteros por si mismos durante los 70 minutos previos a su entrada. Afortunadamente para los interístas, el gol fué anulado por otra rigurosísima interpretación del árbitro, quien vió mano en el control de Toure. Se confirma el buen estado de forma del punta, así como la regularidad de Pedro en este tipo de finales. Bien el árbitro, mal Xavi y Eto´o de lateral diestro. La final de Madrid: Bayern Vs Inter.

El Atlético de Madrid con un pie en la segunda final de la temporada

El Liverpool acaba de poner medio sello a una mala temporada. Sin Fernando Torres es un equipo mediocre y eso que cuenta de tres cuartos de cancha hacia adelante con gente como Gerard, Benayoun, Babel, Kuyt, Riera… Pero sin un par de mediocentros en plantilla que organicen a una escuadra, es imposible optar a ganar algún título, ya sea Premier, FA Cup, Champions o ELeague.

Precisamente todo lo contrario le ha sucedido al atlético con la llegada de Thiago. Hoy no jugó pero parece que el bloque va asimilando conceptos básicos en la medular que parecía no haber aprendido nunca. Eso, y también buena parte gracias a un Jurado en progresión. Es increíble lo que les ha ido costando a los sucesivos técnicos el contar con este joven mediapunta. Excelente la jugada asistiendo a Forlán en el único tanto del partido. Es, sin duda, junto a Reyes el tocón del Manzanares.

Forlán y Benayoun pugnan en un anterior enfrentamiento en el Vicente Calderón.

Un Atlético que marcó pronto y supo defender su corta renta, inaudito si observamos la trayectoria del equipo en Primera División, se echaron de menos los típicos fallos de juvenil en la zaga. Ello aderezado por un Liverpool impotente a la hora de crear espacios en zona de peligro, esto si, tal y como se puede observar echando un vistazo a su trayectoria en la Premier. En resumidas cuentas, un partido no especialmente vistoso, jugado con cierto orden e intensidad y con un resultado que deja las cosas abiertas de cara a la vuelta.

Desconcertante, el Barça se dobla ante un merecedor Inter

Buen partido del Inter, tal y como se esperaba, ordenado y directo. Pero la media presión planteada por Mourinho no explica las contínuas pérdidas de balón del conjunto azulgrana. Eso no se lo esperaba, sinó hubiera mordido más arriba.

El estilo del Barça se vislumbra incluso en los malos días. Hoy fue un mal día y precisamente por eso pudimos ver todo aquello que el equipo suele hacer y que no hizo. No se asoció con fluidez y careció de profundidad. Efectivamente, el buen partido de los interistas no fue como para meter tres goles.

El Barça dió primero, aunque pronto apreciamos lo que le iba a costar dominar el partido. Las ocasiones de gol del Inter no paraban de llegar y así empató primero y se puso por delante después. En este contexto el Barça pudo empatar tras un pequeño arreón, Julio Cesar resolvió con contundencia y en una contra la escuadra milanesa anotó el tercero.

A partir de entonces el Inter empezó a jugar con fuego y le salió bien, porque el Barça estaba fallando ocasiones, acrecentado por la aguda lectura de Guardiola, sacrificando al delantero centro (entró Abidal por Zlatan) para adelantar al lateral zurdo (Maxwel), a la vez que se jugaba con dos falsos delanteros (Pedro y Messi).

Espectacular Milito, fenomenal Pedro, muy mal Messi; demasiado alejado de la portería el argentino. Aislado Xavi, trabajador Snejder. Mal el árbitro. El Barça estuvo desdibujado el Inter no. ¿Es posible la remontada? Con este Barça todo es posible, sobre todo aquello contemplado a su favor.

La consagración de Javi Martinez

El fútbol es como el boxeo, se juega a los puntos, muchos puntos, pero se gana por KO. Ya dentro del fútbol sucede algo similar cuando un joven y prometedor jugador logra dar el salto de calidad. El KO es el gol y es lo mismo si eres medio o delantero; a partir de entonces la confianza en ti mismo hace que todo vaya a más.

Javi Martinez es, junto a Fernando Llorente, una de las perlas de Lezama, la fenomenal cantera del Atlétic Club de Bilbao. Es un mediocentro de corte equilibrado. Siempre atento, lo hace todo fácil, ir al cruce, los movimientos sin balón, la salida del mismo, los apoyos en corto, la llegada desde segunda línea, el remate de cabeza…, quizá le falte desplazamiento en largo para convertirse en uno de esos centrocampistas totales.

Este Domingo el Athlétic ganó por cuatro a uno contra un débil Almería en casa, nada destacable, salvo la actuación del prometedor Javi. Dos goles, uno de cabeza a saque de esquina y otro de antológica jugada individual. Este fin de semana descubrimos a un driblador…, fintó, templó, pisó el esférico y pensó para saber salir por donde solo los cracks conocen el remedio. Una joya para el futuro de la selección española, para el presente del Athlétic.

Real Madrid-Barça 2010, la contracrónica

Quisieron los blancos pero no pudieron, la Liga parece sentenciada. Es la época del Barça, salvo por las dos Ligas de Capello y Shuster, los últimos siete años vienen siendo dominados por el equipo blaugrana, en fútbol y en resultados. Además, un dato, en los últimos treinta años el Barça ha jugado 10 finales europeas, cinco de Champions, habiendo ganado siete, tres Champions.

Los años sesenta y setenta son de grandes procesos depresivos en “Camp Barça”. La cosa empieza a cambiar en los ochenta y da un giro definitivo en los noventa. Johan cruyff cambió el fútbol y cambió el Barça. Filosofía, juego y resultados. La conducta definitiva.

Precisamente en los ochenta se vió al último Real Madrid de filosofía juego y resultados, cinco Ligas, tres copas y dos copas de la UEFA. Posteriormente habría grandes resultados, caerían nada menos que tres Champions entre varias Ligas, pero el Real Madrid lleva 20 años desperdiciando una fenomenal cantera.

Es el ciclo del Barça, eso sin duda, tanto a corto, a medio como a largo plazo. Pero cuando llegue el del Real Madrid tengo claro que no será por invertir 300 millones en fastuosos fichajes. Solo falta que por el medio el Atlético vuelva a ganar alguna de Liga…