Cholo Simeone, Falcao y compañía dan visos de equipazo

El Atlético de Madrid ha ganado por segunda vez en su dilatada historia la Supercopa europea. Le ha propinado un baño de fútbol al campeón de la UEFA Champions League, con un inolvidable hattrick de Radamel Falcao. El Chelsea FC, formado a golpe de talonario y plusvalías petrolíferas; tiene precisamente aquello de lo que no dispone el conjunto colchonero. El Atlético de Madrid sobrevive gracias a su fuerte marca e imperturbable solera, buscando aire entre deudas vencidas. La nueva clase dominante frente al antiguo régimen futbolístico. Nada menos. Y ahí salió campeón el conjunto de la ribera del Manzanares.

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Rumores sobre el Chelsea, Torres y Falcao

Adentrándose en la posibilidad de que Fernando Torres vuelva al Atlético de Madrid este verano, en una operación de intercambio más algunos kilitos por Falcao, no me parece una mala idea.

Simeone contaría con un delantero en mucha menor frescura que el colombiano, pero con una calidad indudable. Además el juego de contragolpe que tanto le gusta al técnico y que tantas glorias dio al Atlético de Madrid le va que ni pintado al niño Torres; el hijo pródigo.

Por otro lado, 15-20 millones de Euros a más permitirían cerrar la compra de un futbolista tan deseado como Diego Ribas. Centrando los esfuerzos financieros del club en saldar deudas ante una facturación que esta temporada podría rondar los 150 millones de Euros.

Falcao en la televisión colombiana: “Prefiero el Atlético de Madrid”

Granada ya no merece estar en la Liga BBVA

Como celtista he vivido la temporada del Granada en la Liga BBVA con especial atención. Sabedor de que ese puesto es el que podría estar ocupando el conjunto celeste si Trashorras hubiese dibujado unos centímetros más bajo aquel envío que se encontró con la mismísima escuadra y al filo de los penales. Por no decir del error de Michu en la decisiva tanda.

Recuerdo aquella eliminatoria entre Granada y Celta de Vigo por lo sucedido en casa del primero. La señal televisiva me brindó la oportunidad de conocer el estadio Los Cármenes como una auténtica olla a presión; mucho más de lo que uno se pueda encontrar en Balaídos y a pesar de doblar en aforo.

La cosa hasta me pareció un tanto violenta en algunos momentos, la tensión por el ascenso, pensé… Lo cierto es que en Balaídos, incluso en un momento así, la gente se lo toma con filosofía. Y el carácter de la tierra se pega a los jugadores en el campo; para bien o para mal.

Avanzado el calendario de la Liga BBVA al Granada les deseaba la permanencia. Un honor para el Celta de Vigo con su derrota de un año antes… Cuando me encuentro una barbaridad como lo acontecido en Los Cármenes en la visita del Real Madrid, jugadores y público mediante, en la penúltima jornada del campeonato. Sin comentarios.

Quique Pina cuestiona la designación arbitral

Las declaraciones del presidente del Granada, Quique Pina, sospechando de la designación arbitral por el mero hecho de pertenecer al colegio aragonés. ¡Menos mal que la actuación de Clos Gómez resultó impecable! Y es que así se reconoce en las crónicas de tirada nacional. El penalti sobre Cristiano es inapelable y el pitido final se da con el tiempo de descuento ya vencido. Nada que objetar.

Un club que ha estado en la Liga BBVA solamente en 18 de las 81 temporadas disputadas se debería tomar las cosas con mayor filosofía. Se pueden enfadar, desde luego, pero no perder la cabeza de esa forma. Pienso que en la preciosa  y recomendable ciudad de Granada se les ha ido de las manos este asunto. Y para mi resta méritos para mantener la categoría.

Lo sucedido en Los Cármenes puede pasar en cualquier campo, también Balaídos, y ni en ese caso me llegaría a temblar el teclado. Aunque lo veo mucho más difícil. No solo por el carácter frío y apacible de las gentes del norte (aunque bravos guerreros cuando se precise) sino porque en los clubes grandes, sabedores de que tarde o temprano el tiempo pone las cosas en su sitio, las cosas nos las tomamos con más calma. Y es que el sitio del Celta de Vigo es la primera división. “Por historia y tradición”, ya lo dice el himno.

Real Madrid y Atlético de Madrid o el día de la marmota

Insólito lo del derbi de Madrid, por más que se repita una y otra vez, resulta insólito. Real Madrid y Atlético de Madrid terminaron con la enésima victoria del conjunto merengue. Ya es el único equipo que ha ganado en campo del rival vecino más veces de las que ha perdido. El campo de un club que ha permanecido en primera división en 62 de las 70 temporadas hasta ahora disputadas, habiendo ganado 9 campeonatos y quedado 8 veces subcampeón.

La lógica: si gestionas tan mal un club y lo haces retroceder, en media, al sexto puesto de la Liga BBVA eso no quita que si hay partidos en los que el Real Madrid va a dar siempre el 100% (por rivalidad histórica) uno de ellos sea el derbi de Madrid frente al Atlético, con las trágicas consecuencias repetidas una vez tras otra.

Falcao es un pedazo jugador, pero no lo puedes ir a fichar con los 40 millones de Agüero fresquitos en la mano. Así le dio la risa presidente del F.C. Porto. Así la plantilla del Atlético de Madrid es tan precaria. Con Diego Ribas sin opción de compra, a saber que sucederá para la próxima temporada. No hubo dinero para mantener a ciertos jugadores: Diego Costa y Raúl García están metiendo goles como churros en Rayo y Osasuna. Y en el derbi de Madrid no había jugador de recambio porque, además, Salvio estaba sancionado.

Veías el estadio Vicente Calderón petado de gente animando sin parar, en serio, un ambiente para estos partidos que no lo hay en ningún campo de España y que solo eso debería suponer el uno a cero a favor; y es increíble que toda esa peña tenga que soportar año tras año la misma mediocridad. Afición grande, equipo por ver.

Gil Marín responsable del Atlético

Mourinho y el fútbol resultadista

El fútbol a veces se debate entre los partidarios del resultadismo y los seguidores del juego bonito. Mourinho, según dicen, es uno de esos técnicos resultadistas.

El Real Madrid sacó un valioso empate fuera de casa ante el CSK de Moscú, pero empañado porque en el tiempo de descuento vino el gol de los rusos. Corría el minuto 80 de partido y el técnico portugués decidió dar entrada a un defensa, Raúl Albiol, por Özil, un media punta creativo.

Críticos y aficionados entienden que en el fútbol hay dos tipos de entrenadores: los resultadistas, que ponen los fines por encima del juego, y los amantes del juego bonito, cuya finalidad va más allá de la consecución de un logro pues se entiende que el deporte es un espectáculo en si mismo. Y cobra importancia no confundir buen juego con juego bonito, pues sin lo primero se tercia harto complicado obtener resultados.

Indagando en el juego bonito

El juego bonito es un extra. Consiste en la vocación por tener la pelota, por buscar la portería contraria, por defender atacando, disfrutando del juego antes que corriendo sin contar con esa pelota en los pies. Entretiene mucho mejor que hacer todo lo contrario en espera de que pasen los minutos o caiga un solitario gol que anime al personal y acalle los bostezos.

Mourinho protesta en el partido del Real Madrid contra el CSK. Imagen distribuída por REURTERS.

En cambio, hay algo que no termina de encajar entre aquellos partidarios del resultadismo, del fútbol servido en pequeñas pero emocionantes dosis, es la percepción de que todas las propuestas futbolísticas sirven tanto para ganar como para perder. Se ofrece la impresión de que corre más riesgos el entrenador que plantea los partidos de forma creativa frente aquel cuyas lecturas de los mismos priorizan la destrucción del juego rival.

Nada más lejos de la realidad. Desde mi punto de vista el resultadismo no existe. El trabajo bien hecho será lo que acercará más a la victoria. Toda decisión implica una serie de riesgos ante la posibilidad de que las cosas no salgan como se pueda esperar. Si juegas con la posesión o no, si presionas arriba o esperas atrás, si juegas en largo o en corto… Son alternativas de juego, unas más atractivas que otras en un espectáculo de 90 minutos, pero igualmente válidas para triunfar sin más riesgos añadidos de unas sobre las otras.

Si Mourinho da entrada a un delantero en lugar de un defensa, para así tratar de encarrilar la eliminatoria, podría pasar que saliera bien o no. Pero no me parecería más arriesgada que meter a un defensa para conservar la victoria por la mínima. Seguro que los partidarios del resultadismo hoy se estarán preguntando como se puede encajar un gol en el último minuto, con un central más en el campo y de jugada a balón parado. Pues asumiendo los riesgos de meterse atrás y ceder el medio campo. Muy simple.

Atlético de Madrid, un club a la deriva; Gil Marín responsable

Gil Marín, accionista y director general del Atlético de Madrid desde 1991, explica en una entrevista del diario Marca como las decisiones deportivas quedan al margen de la dirección general y de la presidencia. Balones fuera. Tambien apunta que desde el consejo de administración del club están abiertos a la entrada de nuevos socios capitalistas, pero deja entrever que nadie, más allá de la retórica, está siendo capaz de poner lo que hay que poner encima de la mesa.

“Los dirigentes no meten goles, no entrenan, no hacen alineaciones…”

Pero lo cierto es que desde que en 1987 la familia Gil se hizo con las riendas de uno de los grandes clubes del fútbol español y uno de los más conocidos en Europa, el Atleti, nada menos que una treintena de entrenadores han desfilado por los banquillos del estadio Vicente Calderón. El saldo: seis pírricos títulos. Y lo más importante, una sola liga en un club que, por entonces, presumía de haber conquistado ocho (tantas como Athlétic, tres más que Valencia y dos menos que Barça).

En muchos foros es fácil encontrar seguidores atléticos resignados ante el hecho de que sus hijos sean de Real Madrid o Barça. Lo cierto es que por mucho que Gregorio Manzano haya podido dar muestras de incapacidad para asumir el reto, lo más parecido a la realidad consiste en concluir que su error más abultado sea la de tropezar dos veces en la misma piedra: la de un club mal dirigido y peor enfocado.

Deudas con Hacienda Pública

También apunta Gil Marín, en un alarde técnico, que los 250 millones de deuda neta que posee el club (en su mayor parte con Hacienda Pública) han de ser relativizados con el patrimonio del club y con su cuenta de resultados. No le falta razón. Pero lo cierto es que la deuda fiscal lo que representa son impagos de simples operaciones corrientes. No estamos hablando de inversiones a largo plazo para las que se recurrió a financiación externa, sinó de simples y llanos créditos con el erario público, que se deben satisfacer en el ciclo natural de explotación y no acumularse como si de préstamos hipotecarios se tratase. Para la próxima igual cuela, señor Gil Marín.

La oportunidad del Cholo Simeone

Suerte al Cholo Simeone en esta aventura. Una dirección nueva que más bien genera incertidumbres, pues Simeone fue un fenomenal pelotero, muy querido, y ganador de aquel histórico doblete de 1996. Pero su experiencia resulta insuficiente. Un entrenador como Benítez le iría estupendo a un club necesitado de una mano que ponga cada cosa en su sitio. Por eso me entristece observar la servidumbre de muchos periodistas, que quien sabe, igual en Julio echan pestes de Simeone, como lo adoran treméndamente. ¿El problema era Manzano? El problema ya no es Manzano. Como ya no lo es Quique, como ya no lo es Aguirre, como no lo es…

Sólido inicio del Atlético en la Europa League 2012

Final de la Copa del Rey, el partido más bonito del año

La final de copa tiene siempre un sabor especial. Es el colofón a una temporada entera a nivel nacional, un colofón en el que resulta mucho más atractivo el disfrute de un partido único frente al rédito que la consecución de tal trofeo pueda tener.

Efectivamente, la competición copera es mucho más antigua que la liguera, por ella se han estado peleando año tras año los principales clubes del país y, a pesar de los esfuerzos de la UEFA por llevarla al ostracismo eliminando la Recopa y rebajando el nivel de la Europa League, por fin hemos podido disfrutar en España en estos dos últimos años de dos finales con cuatro grandes equipos disputandose el entorchado.

Solo una deuda pendiente, si la competición liguera precisa recuperar al Atlético de Madrid, la copa precisa hacer lo mismo con el Real Madrid. ¿Y “Mou”? ¿Opinará lo mismo cuando se la tenga que jugar?