Purito Rodríguez derrota a Gilbert en la Flecha Valona

Ya se ha disputado la Flecha Valona, una de las grandes carreras del circuito internacional e integrante de la Trilogía de las Ardenas. El catalán Purito Rodríguez ha sido el vencedor en el temible muro de Huy sucediendo en el palmarés a un impotente Philippe Gilbert.

Carrera poco lanzada, lo que dio posibilidades a gente menos rodadora. Tras un imponente arranque a 400 metros de meta, el corredor catalán del equipo Katusha, Joaquim Purito Rodríguez, se impuso en el temido final que es el muro de Huy y sus tremendas rampas, dejando sin opciones al gran favorito y ganador de la edición anterior: Philippe Gilbert.

Otro corredor de perfil escalador en grandes vueltas como Vicenzo Nibali, también copó los primeros puestos, dejando claro que la clase y la calidad sobre una bicicleta son conceptos que no entienden de especialidades. Ese artificial distingo que muchos hacen entre el ciclismo de las grandes vueltas y el ciclismo de las carreras de un solo día parece esfumarse con actuaciones como las de Purito y Nibali en la Flecha Valona, apuestas que luego se ven reflejadas en el ranking mundial para justicia de quien no reserva fuerzas por manejarse con superioridad en mayores escaparates.

Purito Rodríguez llevaba varias temporadas rozando el primer puesto en las Ardenas. Lo consiguió en esta Flecha Valona 2012. Este genial ciclista fue número uno mundial en 2010 (vid UCI World Ranking) gracias a una temporada en la que demostró una regularidad excepcional en varias de las principales carreras del circuito. En el presente año acumula dos grandes acuaciones en la Tirreno-Adriatico (una etapa y sexto en la general) y la Vuelta al País Vasco (dos etapas y segundo en la general).

La victoria en la Flecha Valona engrosa el palmarés de Purito Rodríguez, en el que destacan una victoria general en la Volta a Catalunya, 4 etapas y una clasificación de la montaña en la Vuelta a España y una etapa en el Tour de Francia; entre otros podiums y clasificaciones honoríficas en estas y otras carreras de primer nivel internacional. Con esta victoria Joaquim Purito Rodríguez se pone tercero en el ranking mundial que lidera el imponente llegador Tom Boonen.

Mostovoi e Djalminha lembran o seu derbi galego

De novo temos un partido dos grandes no contexto do fútbol español. O derbi galego disputado entre Deportivo e Celta de Vigo xa é un clásico que se vive dun xeito especial. Dende sempre. Unha rivalidade por demostrar a ver quen é o máis guapo do país e que tivo a súa máxima expresión a finais do pasado século.

Ambos equipos competían polos primeiros postos da Liga BBVA e tamén polo título de Copa. Foi o Deportivo quen deu en acertar coa consecución dos trofeos, pero a traxectoria do Celta na Copa da UEFA foi resonada. Daqueles tempos se podería poñer un pero: a escasa presenza de futbolistas da terra nos dous clubes. Situación que nestes tempos de derbi galego na Liga adelante semella estar virando.

No video podemos escoitar sendas entrevistas para o programa Punto Pelota de Intereconomía TV a dúas figuras como foron Mostovoi e Djalminha na época referida.  Non ten desperdicio.

Real Madrid y Atlético de Madrid o el día de la marmota

Insólito lo del derbi de Madrid, por más que se repita una y otra vez, resulta insólito. Real Madrid y Atlético de Madrid terminaron con la enésima victoria del conjunto merengue. Ya es el único equipo que ha ganado en campo del rival vecino más veces de las que ha perdido. El campo de un club que ha permanecido en primera división en 62 de las 70 temporadas hasta ahora disputadas, habiendo ganado 9 campeonatos y quedado 8 veces subcampeón.

La lógica: si gestionas tan mal un club y lo haces retroceder, en media, al sexto puesto de la Liga BBVA eso no quita que si hay partidos en los que el Real Madrid va a dar siempre el 100% (por rivalidad histórica) uno de ellos sea el derbi de Madrid frente al Atlético, con las trágicas consecuencias repetidas una vez tras otra.

Falcao es un pedazo jugador, pero no lo puedes ir a fichar con los 40 millones de Agüero fresquitos en la mano. Así le dio la risa presidente del F.C. Porto. Así la plantilla del Atlético de Madrid es tan precaria. Con Diego Ribas sin opción de compra, a saber que sucederá para la próxima temporada. No hubo dinero para mantener a ciertos jugadores: Diego Costa y Raúl García están metiendo goles como churros en Rayo y Osasuna. Y en el derbi de Madrid no había jugador de recambio porque, además, Salvio estaba sancionado.

Veías el estadio Vicente Calderón petado de gente animando sin parar, en serio, un ambiente para estos partidos que no lo hay en ningún campo de España y que solo eso debería suponer el uno a cero a favor; y es increíble que toda esa peña tenga que soportar año tras año la misma mediocridad. Afición grande, equipo por ver.

Gil Marín responsable del Atlético

Muere Basora, icono del Barça de los 50´s y ganador de “les cinc copes”

La desaparición de Basora supone la pérdida de una figura trascendental, la última, en la historia del Fútbol Club Barcelona; dada su impronta en el que se vino a llamar como “Barça de les cinc copes”. Internacional con España, jugó el Mundial de Brasil en 1950.

Estalisnao Basora es, junto a Cesar, Ramallets y Ladislao Kubala, prohombre en un momento culminante de la historia del Barcelona. Durante los años de postguerra el club fue uno de los más potentes del continente europeo, cuyo hito fue el ganar en una misma temporada cinco trofeos. Es por ello que a ese Barça se le recuerda como el “Barça de les cinc copes”.

El Barça de "les cinc copes" posando con el trofeo de la Liga en 1952, Basora en el centro con la copa. Tomada de fcbarcelona.cat.

Fue en esa época cuando el viejo estadio de Les Corts se había quedado pequeño. Los años 50 del siglo XX son fundamentales en la historia del Barça, el número de socios llegó a doblarse y propició el principal motivo para la construcción del Camp Nou. El triunfo de 1953, en el que el Barça logra ya no el primer triplete de su historia (entendemos como tal el haber ganado en una misma temporada liga, copa y torneo internacional de mayor prestigio); sino el primer póker, solo superado por los seis títulos del “pep team” de Guardiola ya en el siglo XXI.

Basora, un extremo rápido y goleador

Basora milita en el Barça entre los años 1946 y 1958, habiendo ganado cuatro Campeonatos de Primera división, cuatro Copas de España, dos Copas Eva Duarte, dos Copas latinas y una Copa de Ferias. Fue 22 veces internacional con España, participando en la Copa del Mundo organizada en Brasil en 1950; donde la selección española completó un meritorio cuarto puesto y Basora anotó hasta cinco goles. Basora destacó como un extremo rápido y goleador pues anotó 153 goles en los 373 partidos disputados con F. C. Barcelona (113 en competiciones oficiales).

Ladislao Kubala cambió la historia del Barça. Imagen de antoniovelez.

Precursores del Real Madrid ye-ye

Allá por los años 50 del siglo XX, todavía no existían las competiciones continentales tal y como las conocemos hoy en día. No existía la Copa de Europa o Champions league, no existía la Recopa de Europa, ni la Copa de la UEFA o Europa league. La evolución histórica reservó mayor gloria en la siguiente década para un cambio de ciclo en el fútbol español que sería aprovechado por el Real Madrid conocido como “ye-ye” de Gento, Di Esteffano y Puskas.

Pero en la memoria colectiva debe permanecer el Barça de Basora, Cesar, Kubala, Manchón, Moreno y Ramallets entre otros, como uno de los mejores conjuntos de todos los tiempos. Fundamental en la historia del Barça, como el “dream team” de Cruyff o el “pep team” de Guardiola. Posiblemente el último gran equipo de la época clásica del fútbol europeo.

Sonando Temps era temps, de J.M. Serrat.

El Celta vuelve a brillar en Balaídos goleando al Numancia

Es complicado, y más en un partido de segunda división, ver cinco goles. Complicado y dificil que los cinco goles provengan de jugadas limpias, sin rechazes, acciones a balón parado o despistes defensivos. Cinco goles de abrir el campo, pase al hueco y centro claro, de remate en boca de gol.

Y mover y mover y mover… Con Alex Lopez llevando la manija, Bustos aportando alma y De Lucas al más puro dandi; los goles que los metan otros. Un Celta con mucho balón pero sorprendiendo al contragolpe ya desde el primer gol.

Contundente ha sido la victoria del Real Club Celta de Vigo. Nada menos que por cinco goles a cero frente al Numancia de Soria en el estadio de Balaídos. Un Celta que mete presión al lider de la liga adelante y que da un paso más hacia el ascenso a primera división.

Mourinho y el fútbol resultadista

El fútbol a veces se debate entre los partidarios del resultadismo y los seguidores del juego bonito. Mourinho, según dicen, es uno de esos técnicos resultadistas.

El Real Madrid sacó un valioso empate fuera de casa ante el CSK de Moscú, pero empañado porque en el tiempo de descuento vino el gol de los rusos. Corría el minuto 80 de partido y el técnico portugués decidió dar entrada a un defensa, Raúl Albiol, por Özil, un media punta creativo.

Críticos y aficionados entienden que en el fútbol hay dos tipos de entrenadores: los resultadistas, que ponen los fines por encima del juego, y los amantes del juego bonito, cuya finalidad va más allá de la consecución de un logro pues se entiende que el deporte es un espectáculo en si mismo. Y cobra importancia no confundir buen juego con juego bonito, pues sin lo primero se tercia harto complicado obtener resultados.

Indagando en el juego bonito

El juego bonito es un extra. Consiste en la vocación por tener la pelota, por buscar la portería contraria, por defender atacando, disfrutando del juego antes que corriendo sin contar con esa pelota en los pies. Entretiene mucho mejor que hacer todo lo contrario en espera de que pasen los minutos o caiga un solitario gol que anime al personal y acalle los bostezos.

Mourinho protesta en el partido del Real Madrid contra el CSK. Imagen distribuída por REURTERS.

En cambio, hay algo que no termina de encajar entre aquellos partidarios del resultadismo, del fútbol servido en pequeñas pero emocionantes dosis, es la percepción de que todas las propuestas futbolísticas sirven tanto para ganar como para perder. Se ofrece la impresión de que corre más riesgos el entrenador que plantea los partidos de forma creativa frente aquel cuyas lecturas de los mismos priorizan la destrucción del juego rival.

Nada más lejos de la realidad. Desde mi punto de vista el resultadismo no existe. El trabajo bien hecho será lo que acercará más a la victoria. Toda decisión implica una serie de riesgos ante la posibilidad de que las cosas no salgan como se pueda esperar. Si juegas con la posesión o no, si presionas arriba o esperas atrás, si juegas en largo o en corto… Son alternativas de juego, unas más atractivas que otras en un espectáculo de 90 minutos, pero igualmente válidas para triunfar sin más riesgos añadidos de unas sobre las otras.

Si Mourinho da entrada a un delantero en lugar de un defensa, para así tratar de encarrilar la eliminatoria, podría pasar que saliera bien o no. Pero no me parecería más arriesgada que meter a un defensa para conservar la victoria por la mínima. Seguro que los partidarios del resultadismo hoy se estarán preguntando como se puede encajar un gol en el último minuto, con un central más en el campo y de jugada a balón parado. Pues asumiendo los riesgos de meterse atrás y ceder el medio campo. Muy simple.

La debilidad histórica del Barça en Primera división

Real Madrid y Fútbol Club Barcelona disputan históricamente el campeonato de Primera división aunque con actitud dispar cuando vienen mal dadas para ambos equipos.

En el verano de 1994 el Barça de Johan Cruyff había cerrado la temporada como subcampeón de la Champions league y campeón de Primera división. Por aquella época el Barça se sentía el mejor. Fruto de un juego de toque, ofensivo, preciosista y efectivo; los azulgrana coleccionaron títulos como la Recopa de Europa, dos veces la Copa del Rey, cuatro veces la liga y la propia Champions League entre otras victorias.

Pero lo cierto es que, por algunos tics de irregularidad en el juego de los azulgranas, parte de esos triunfos necesitaron una pizca de suerte que terminase por inclinar la balanza a su favor. Por ejemplo el gol in extremis de Jose Mari Bakero ante el Kaiserslautern a la salida de un córner, gracias al cual el Barça consiguió el pase a la final de la Champions league en 1992 y tras desperdiciar una ventaja de dos goles procedente del partido de ida. Y que decir de las tres ligas ganadas en el último minuto, dos de ellas tras sendas derrotas del Real Madrid en Tenerife.

Bakero muestra una fotografía del legendario gol ante el Kaiserslautern. Pere Puntí-Mundo Deportivo.

En el verano de 1994 existía un sabor agridulce en Barcelona. Fue excesivamente dolorosa la derrota en la final de la Champions league por cuatro goles a cero frente al A.C. Milan. Partido en el cual el Barça se provocó un harakiri de tal magnitud que se prolongó en el vestuario bajo salomónica decisión de Johan Cruyff señalando el dedo a dos vacas sagradas como Andoni Zubizarreta y Michael Laudrup. Esa temporada el Barça había caído en cuartos de final de la Copa del Rey ante el Real Betis, que militaba en segunda división.

El presidente Josep Lluís Núñez en más de una ocasión hubiera preferido mandar al holandés, preclaro y genial pero de carácter tan complicado, a tomar vientos. Pero no podía resultados mediante.

El efecto Michael Laudrup

La temporada siguiente comenzaba con una especie de plan renove para el Barça, y ahí estaba la camada de canteranos conocidos como “la quinta del mini”, con Iván de la Peña como buque insignia… Pero también comenzaba con Michael Laudrup en las filas del Real Madrid.

Un Real Madrid que apenas se arrugó durante todos los años anteriores, lo cierto es que ganaron la Copa del Rey en 1993 y, como se ha comentado, bien pudo ganar la liga ese mismo año y el anterior. Comandados por la clase y la distinción de un dandy como Michael Laudrup, las internadas y el guante de Amavisca y los remates y la fe de Iván Zamorano; campeonaron en la liga. Dirigidos por Jorge Valdano, que había cambiado el Tenerife por el conjunto blanco para devolver la cuenta pendiente.

Esa misma temporada el Barça recibe cinco goles del Racing en el Sardinero. Situación indicativa, teniendo en cuenta el inaudito marcador y la poca entidad del rival, de un cambio de ciclo en el fútbol español. Los culés no pelearon título alguno esa temporada. Al curso siguiente el Barça recupera gran parte de su nivel pero se topa de frente a un Atlético de Madrid que termina siendo más fuerte y se lleva el doblete de liga y Copa del Rey. Núñez conseguía enviar a Cruyff a su casa.

Ese Atleti gozaba de excepcionales futbolistas como Pantic, Kiko, Caminero, Penev o Molina; pero la profundidad de su plantilla distaba de ser tan magna como cuando tres años más tarde el equipo se fue a segunda división. Hasta 2010 no volverían a colocar nuevos trofeos en la nutrida vitrina del Vicente Calderón.

La genética ganadora del Real Madrid

Fíjense que en unos párrafos y volviendo la vista atrás algunos años he podido plasmar con hechos la idiosincrasia y el carácter de tres de los clubes más importantes del fútbol español. El rasgo imprevisible del Atlético de Madrid, la genética ganadora del Real Madrid y la vocación por la excelencia del Fútbol Club Barcelona. Esa misma vocación que le hace bajar los brazos y perderse en el existencialismo aún cuando conserve gran parte de los argumentos futbolísticos que le habían llevado a la gloria reciente.

Para ejemplo de esto último recordemos la depresión que le provocó al Barça el traspaso de Luis Figo al Real Madrid, mucho mayor que la de Laudrup, o el penante último año de Frank Rikjaard en el banquillo culé. Es raro ver al Barça fichar una gran estrella y mucho menos de un rival directo. En el Real Madrid carecen de ese tipo de miramientos. Al Barça le obsesiona la forma, en cambio al madridismo le preocupa permanecer en el número uno sea como sea.

El Barça perdió ante Osasuna el segundo partido de la campaña en primera división, lo hizo en el momento menos oportuno y se pone a 10 puntos de un líder llamado Real Madrid que casi siempre anda por ahí, por si hay que ganar una liga y otra y otra… De lo que suceda en la próxima temporada y media será valedero para comprobar si la institución barcelonista se deja caer en el existencialismo o si ha superado esa barrera que tanto le separa del Real Madrid cuando el viento ya no sopla a favor de ruta.