Bayern envía al candidato ManU a ver la Champions por televisión

La trayectoria de los equipos de Van Gaal en la máxima competición europea es intachable, pocas veces se le ha visto una mala actuación, su máximo logro fué la conquista del título en 1996 con aquel fantástico Ajax.

El resultado de la ida parecía engañoso, fruto de un partido de poder a poder pero justito de buen fútbol, pues el poderío ofensivo del conjunto inglés en su propio feudo es más que evidente.

El partido comenzó tal y como se acaba de apuntar. El Manchester ahogaba, movía el balón con gran rapidez y pronto se puso con dos a cero a favor. El Bayern, a pesar de sus esfuerzos por contener los bombardeos ingleses y comenzar a buscar el gol no pudo hacer otra cosa que ver como le caía el tercero.

Pero encaramándose hacia el descanso, Olic recoje un buen centro en posición de remate cruzado y pone el tres a uno, con 45 minutos por delante para buscar otro golito que les diera la clasificación.

Sin embargo la cuestión no era tan simple. Primero había que robarle el control del balón a los locales y, por si fuera poco, evitar contragolpes mortales. No solo hicieron tal cosa, aislaron a Rooney, hasta el punto de que fue sustituido, en parte también motivado por el dominio alemán, en parte por el resultado favorable de los de Ferguson.

Por momentos el equipo alemán lució el sello Van Gaal en toda su extensión. Equipos que tardan en carburar, gustosos del fútbol por los extremos, pero que cuando lo hacen ejercen un dominio y una insistencia difícil de abatir. Lo vimos en el Barça (una Copa y dos ligas) y lo veremos en la segunda vuelta de la Bundesliga.

Los ingleses jugaron con fuego, confiados en las ocasiones marradas de los delanteros del Bayern, se quedaron con 10 por expulsión del lateral Rafael tras agarrón a ribery. Al final y como en la ida, una jugada salvadora. Balón alto que cae a la posición de Robben (anteriormente en jugada parecida había sido Ribery el que la fallara) y sin dejar de botar empalma un derechazo picado que se cuela por el palo dercho de Van der Saar.

El Olympique, clasificado tras una soberbia segunda parte de su meta Roris ante los compatriotas del Girondins, espera en semis. ¿Quien llegará a la final de Madrid?

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Ibrahimovic sentencia, Cristiano prolonga su gafe y el Barça supera al mejor Real Madrid

Ya pasó. El partido del siglo nos dejó más sensaciones novedosas de lo que cabía esperar. Parece ser que este Real Madrid sabe jugar al fútbol con orden, elegancia, sentido de lo colectivo y sacrificio; todo a la vez…, aunque faltó la puntería de siempre. Parece ser que el Barça encontró falta de refeljos, ausencia de improvisación sobre los automatismos ya aprendidos, cuando en otras épocas recientes, y la temporada pasada más que ninguna, a su filosofía le sobró argumentos frente a equipos compactos que primero te dan el balón y luego te obligan a jugar más lejos de su área de lo que a priori se espera. Aún así, choque equilibrado el de ayer.

Empezó el partido con el guión de los últimos 15 años, el Madrid esperando y el Barça con la responsabilidad de manejar la pelota. Pero la buena contención de la zaga blanca y un par de zarpazos en el área de Valdés permitió, a la vez que los culés se desconcertaban, un adelantamiento de líneas que mostraba a gritos las ganas de contarle a todo el mundo que estaban ahí para ganar el partido y jugandole de tu a tu al pentacampeón. Por fin dos estilos igual de buenos, ya era hora.

Noticia: En 90 minutos tuvo más ocasiones de gol el Real Madrid que el Barça y algo similar no lo recuerdo con mucha  claridad. Pero ganó el Barça, cosa mucho más frecuente que lo anterior desde finales del siglo pasado. La entrada de Zlatan resultó crucial, al igual que la salida de Cristiano. El Barça con 10 jugó más y mejor, tuvo las ocasiones de gol más claras y mereció ampliar el electrónico. Cuidado, este Barça no parece tener pinta de venirse abajo, pero este Real puede empezar a carburar hasta el punto de brindarnos una pugna por el título liguero de esas memorables. Para ello también contamos con el Sevilla, tan equipazo como esos dos.

Retales más allá del Camp Nou

En otro orden de cosas destacamos la victoria contundente del Atlético de Madrid, el cual sale de puestos de descenso, la perseverancia de Valencia y Deportivo (a cinco puntos del lider) junto al abono del Athlétic por la equidistancia en la tabla, no les extrañe que ceda dos puntos en San Mamés tras meter cuatro goles fuera de casa. En Europa vamos a remarcar el golpe del Chelsea en el Emirates Stadium, ojito a los de Anccelotti para la Campions, y el balón de oxigeno que se puede comprar el necesitado Van Gaal tras la victoria que le permite liderar la tabla con tres puntos de ventaja.

El Barcelona se reencuentra a si mismo mientras el Liverpool pierde el hilo de la Champions League.

A pocos días del gran clásico, Barça y Real Madrid medían sus fuerzas en Europa como entrante a los platos del Domingo. Los culés no aplastan a sus rivales como hace un año, pero siguen siendo una referencia y el Martes dieron muestras de que en situaciones límite y ante rivales, a priori, de máximo nivel, el equipo está al nivel esperado.

El Real Madrid apenas ha variado su ritmo respecto hace un año. La misma incertidumbre pero con mayor solvencia (más aún), gracias al salto de calidad de la plantilla en todas sus líneas. A todas luces insuficiente para esperar algún cambio de guión en el partido del Domingo a las siete, dominará el Barça.

Decepcionante el Atlético de Madrid…, otra vez. Ayer tuvo una fenomenal ocasión para entrar en la Europa League por la puerta grande, ante un rival de entidad media. Tres años con las mismas carencias técnico-tácticas en el medio campo es mucho tiempo. Además, ya son 22 años de familia Gil con una Liga, tres Copas y un descenso a segunda como datos de relevancia, el resto de las temporadas; paja. La cuestión da para pensarse ocho veces  dar  un relevo en la dirección del club.

Hubo resultados llamativos en esta jornada, algunos propiciados por el relajo de los que ya se ven matemáticamente en octavos de final. Destacado resulta, a un partido del final de la fase previa, la solvencia mostrada por Arsenal, Sevilla y Chelsea en lo que va de competición. Quiero remarcar la decepción del liverpool, la marea en contra de un voluntarioso y merecedor Bayern (el fútbol alemán se está viniendo muy abajo) y el salto de calidad de los reforzados equipos franceses, en especial el Lyon y el Girondins, el contrapunto preciso a lo anterior dicho.

Lo del Liverpool es como para hablar del fin de un ciclo. Hace muchísimos años que este club no gana la Premier, sin embargo en los últimos tiempos se erigió como una escuadra especialista en los torneos de eliminatorias. El Real Madrid con nueve, el AC Milan con siete y el Liverpool con cinco campeonatos comandan el palmarés del torneo más prestigioso de la Europa de los clubes. Hoy, el principal equipo de la ciudad hacia donde el rock saltó el charco, no tiene ni buena pinta para la Europa League. Se verá.