La debilidad histórica del Barça en Primera división

Real Madrid y Fútbol Club Barcelona disputan históricamente el campeonato de Primera división aunque con actitud dispar cuando vienen mal dadas para ambos equipos.

En el verano de 1994 el Barça de Johan Cruyff había cerrado la temporada como subcampeón de la Champions league y campeón de Primera división. Por aquella época el Barça se sentía el mejor. Fruto de un juego de toque, ofensivo, preciosista y efectivo; los azulgrana coleccionaron títulos como la Recopa de Europa, dos veces la Copa del Rey, cuatro veces la liga y la propia Champions League entre otras victorias.

Pero lo cierto es que, por algunos tics de irregularidad en el juego de los azulgranas, parte de esos triunfos necesitaron una pizca de suerte que terminase por inclinar la balanza a su favor. Por ejemplo el gol in extremis de Jose Mari Bakero ante el Kaiserslautern a la salida de un córner, gracias al cual el Barça consiguió el pase a la final de la Champions league en 1992 y tras desperdiciar una ventaja de dos goles procedente del partido de ida. Y que decir de las tres ligas ganadas en el último minuto, dos de ellas tras sendas derrotas del Real Madrid en Tenerife.

Bakero muestra una fotografía del legendario gol ante el Kaiserslautern. Pere Puntí-Mundo Deportivo.

En el verano de 1994 existía un sabor agridulce en Barcelona. Fue excesivamente dolorosa la derrota en la final de la Champions league por cuatro goles a cero frente al A.C. Milan. Partido en el cual el Barça se provocó un harakiri de tal magnitud que se prolongó en el vestuario bajo salomónica decisión de Johan Cruyff señalando el dedo a dos vacas sagradas como Andoni Zubizarreta y Michael Laudrup. Esa temporada el Barça había caído en cuartos de final de la Copa del Rey ante el Real Betis, que militaba en segunda división.

El presidente Josep Lluís Núñez en más de una ocasión hubiera preferido mandar al holandés, preclaro y genial pero de carácter tan complicado, a tomar vientos. Pero no podía resultados mediante.

El efecto Michael Laudrup

La temporada siguiente comenzaba con una especie de plan renove para el Barça, y ahí estaba la camada de canteranos conocidos como “la quinta del mini”, con Iván de la Peña como buque insignia… Pero también comenzaba con Michael Laudrup en las filas del Real Madrid.

Un Real Madrid que apenas se arrugó durante todos los años anteriores, lo cierto es que ganaron la Copa del Rey en 1993 y, como se ha comentado, bien pudo ganar la liga ese mismo año y el anterior. Comandados por la clase y la distinción de un dandy como Michael Laudrup, las internadas y el guante de Amavisca y los remates y la fe de Iván Zamorano; campeonaron en la liga. Dirigidos por Jorge Valdano, que había cambiado el Tenerife por el conjunto blanco para devolver la cuenta pendiente.

Esa misma temporada el Barça recibe cinco goles del Racing en el Sardinero. Situación indicativa, teniendo en cuenta el inaudito marcador y la poca entidad del rival, de un cambio de ciclo en el fútbol español. Los culés no pelearon título alguno esa temporada. Al curso siguiente el Barça recupera gran parte de su nivel pero se topa de frente a un Atlético de Madrid que termina siendo más fuerte y se lleva el doblete de liga y Copa del Rey. Núñez conseguía enviar a Cruyff a su casa.

Ese Atleti gozaba de excepcionales futbolistas como Pantic, Kiko, Caminero, Penev o Molina; pero la profundidad de su plantilla distaba de ser tan magna como cuando tres años más tarde el equipo se fue a segunda división. Hasta 2010 no volverían a colocar nuevos trofeos en la nutrida vitrina del Vicente Calderón.

La genética ganadora del Real Madrid

Fíjense que en unos párrafos y volviendo la vista atrás algunos años he podido plasmar con hechos la idiosincrasia y el carácter de tres de los clubes más importantes del fútbol español. El rasgo imprevisible del Atlético de Madrid, la genética ganadora del Real Madrid y la vocación por la excelencia del Fútbol Club Barcelona. Esa misma vocación que le hace bajar los brazos y perderse en el existencialismo aún cuando conserve gran parte de los argumentos futbolísticos que le habían llevado a la gloria reciente.

Para ejemplo de esto último recordemos la depresión que le provocó al Barça el traspaso de Luis Figo al Real Madrid, mucho mayor que la de Laudrup, o el penante último año de Frank Rikjaard en el banquillo culé. Es raro ver al Barça fichar una gran estrella y mucho menos de un rival directo. En el Real Madrid carecen de ese tipo de miramientos. Al Barça le obsesiona la forma, en cambio al madridismo le preocupa permanecer en el número uno sea como sea.

El Barça perdió ante Osasuna el segundo partido de la campaña en primera división, lo hizo en el momento menos oportuno y se pone a 10 puntos de un líder llamado Real Madrid que casi siempre anda por ahí, por si hay que ganar una liga y otra y otra… De lo que suceda en la próxima temporada y media será valedero para comprobar si la institución barcelonista se deja caer en el existencialismo o si ha superado esa barrera que tanto le separa del Real Madrid cuando el viento ya no sopla a favor de ruta.

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Las claves tácticas del Barça-Inter

Mourinho planteó un partido estrictamente defensivo. Corrió el riesgo de que el Barcelona marcara pronto y el partido se le hiciese muy largo al Inter, pero los de Guardiola no anduvieron finos en la circulación y crearon poco peligro ante un equipo fenomenalmente armado.

La disposición inicial del conjunto Italiano era de un 4-5-1, que se convirtió en un 5-4-0 tras la expulsión de Motta. La razón, una hora por delante para defender una renta de dos goles. Y lo hicieron no solo por la pesadez del Barça en el movimiento de la pelota sinó por una fenomenal lectura de los pasillos interiores, creando siempre superioridades numéricas, hubo mucha solidaridad y un gran trabajo físico.

Efectivamente. Se dice que la clave para los equipos que juegan al ataque y con la posesión del esférico reside en una disposición bién abierta sobre el ancho del campo. Es fundamental, pero solo es un factor de desequilibrio. Lentos y alejados en la circulación, sin movilidad por los interiores y sin profundidad en las bandas. La contención del Inter empezó muy lejos de su portería.

El movimiento de mediocampistas y delanteros en zonas intermedias, al toque y con constantes apoyos, aspecto que el 4-3-3 del Barça maneja a la perfección, se presume como condición suficiente. El Barça estuvo mal ahí y, además, estuvo fatal en las finalizaciones. En partidos como este hay que pegar desde donde sea y constantemente.

El Barça salió con Messi centrado, ya no sorprende esto, con Pedro abierto en la derecha, Keita y busquets escoltando a xavi y Touré de supuesto hombre libre, que terminó siendo un lateral derecho más, ante un desdibujado Alves. Se confirma que el brasileiro no interpreta la posición del extremo.

La entrada de Jeffren por Busquets le dió un rigor táctico que más bien debiera haber previsto el técnico catalán. No entiendo el porqué de renunciar a volver a juntar a Messi y Alves por la banda. Es preciso que el Barça recupere el estilo de la pasada temporada.

El Barça no puede con un ultraconservador Inter y se va de la Champions League

El ambiente era de las grandes remontadas. Corría el minuto diez y el Barça ya había provocado tres faltas, una de amarilla, había tirado a puerta con cierto peligro y obligado al Inter a buscar el pelotazo de achique. A partir de ahí se acabó el empuje azulgrana y la telaraña de los de Mourinho se hizo cada vez más insoportable.

El Inter con uno menos por rigurosísima expulsión de Thiago Motta, supo aprovecharse de las incertidumbres de los culés, muy espoleados por la grada pero incapaces de rematar tres veces seguidas a puerta. Dos ocasiones antes de la citada expulsión (una con paradón de Julio Cesar a tirazo de Messi) y otro par de acciones tras el golazo de Piqué, a falta de 10 minutos para el final, el pobre bagaje azulgrana. Solo jugaron 20 minutos.

Claro que del Inter poco más podemos decir. Soberbios en defensa, sin vergüenza por denostar el balón, inexistentes en el contraataque. Bien atrás no solo por acumulación de efectivos, sinó por una fenomenal lectura de los movimientos del Barça en los pasillos de seguridad. La lectura de Guardiola en la segunda parte se basó en sacrificar a Zlatan, muy estático, por Bojan y meter a Jeffren por sergio Busquets, ni de lejos Andrés Iniesta. La de Mourinho, meter más y más refrescos por detrás del esférico.

Bojan erró un gol cantado y metió otro. Protagonizó más acciones de gol que el resto de los delanteros por si mismos durante los 70 minutos previos a su entrada. Afortunadamente para los interístas, el gol fué anulado por otra rigurosísima interpretación del árbitro, quien vió mano en el control de Toure. Se confirma el buen estado de forma del punta, así como la regularidad de Pedro en este tipo de finales. Bien el árbitro, mal Xavi y Eto´o de lateral diestro. La final de Madrid: Bayern Vs Inter.

Desconcertante, el Barça se dobla ante un merecedor Inter

Buen partido del Inter, tal y como se esperaba, ordenado y directo. Pero la media presión planteada por Mourinho no explica las contínuas pérdidas de balón del conjunto azulgrana. Eso no se lo esperaba, sinó hubiera mordido más arriba.

El estilo del Barça se vislumbra incluso en los malos días. Hoy fue un mal día y precisamente por eso pudimos ver todo aquello que el equipo suele hacer y que no hizo. No se asoció con fluidez y careció de profundidad. Efectivamente, el buen partido de los interistas no fue como para meter tres goles.

El Barça dió primero, aunque pronto apreciamos lo que le iba a costar dominar el partido. Las ocasiones de gol del Inter no paraban de llegar y así empató primero y se puso por delante después. En este contexto el Barça pudo empatar tras un pequeño arreón, Julio Cesar resolvió con contundencia y en una contra la escuadra milanesa anotó el tercero.

A partir de entonces el Inter empezó a jugar con fuego y le salió bien, porque el Barça estaba fallando ocasiones, acrecentado por la aguda lectura de Guardiola, sacrificando al delantero centro (entró Abidal por Zlatan) para adelantar al lateral zurdo (Maxwel), a la vez que se jugaba con dos falsos delanteros (Pedro y Messi).

Espectacular Milito, fenomenal Pedro, muy mal Messi; demasiado alejado de la portería el argentino. Aislado Xavi, trabajador Snejder. Mal el árbitro. El Barça estuvo desdibujado el Inter no. ¿Es posible la remontada? Con este Barça todo es posible, sobre todo aquello contemplado a su favor.

Real Madrid-Barça 2010, la contracrónica

Quisieron los blancos pero no pudieron, la Liga parece sentenciada. Es la época del Barça, salvo por las dos Ligas de Capello y Shuster, los últimos siete años vienen siendo dominados por el equipo blaugrana, en fútbol y en resultados. Además, un dato, en los últimos treinta años el Barça ha jugado 10 finales europeas, cinco de Champions, habiendo ganado siete, tres Champions.

Los años sesenta y setenta son de grandes procesos depresivos en “Camp Barça”. La cosa empieza a cambiar en los ochenta y da un giro definitivo en los noventa. Johan cruyff cambió el fútbol y cambió el Barça. Filosofía, juego y resultados. La conducta definitiva.

Precisamente en los ochenta se vió al último Real Madrid de filosofía juego y resultados, cinco Ligas, tres copas y dos copas de la UEFA. Posteriormente habría grandes resultados, caerían nada menos que tres Champions entre varias Ligas, pero el Real Madrid lleva 20 años desperdiciando una fenomenal cantera.

Es el ciclo del Barça, eso sin duda, tanto a corto, a medio como a largo plazo. Pero cuando llegue el del Real Madrid tengo claro que no será por invertir 300 millones en fastuosos fichajes. Solo falta que por el medio el Atlético vuelva a ganar alguna de Liga…

Barça golea a un fenomenal Arsenal

Curiosidades de este deporte. En el encuentro de ida el Barça pudo golear pero el Arsenal empató, y en la vuelta disputada hoy sucedió al revés. En el cómputo global el conjunto azulgrana parece ser semifinalista merecedor. Posiblemente hayamos presenciado el duelo más bonito que nos puede brindar la Champions League hoy en día.

El partido comenzó como les gusta a los de Pep, posesión del esférico, juego en campo rival, primeras ocasiones de gol claras…, hasta que un Arsenal, mucho mejor plantado en el terreno que hace una semana, aprovecha un robo en mediocampo para armar un letal contragolpe.

Pero con cero a uno el Barça no perdió la cara del encuentro y apoyados en un espectacular Messi y un voluntarioso Bojan, logra llegar al descanso con tres a uno y la eliminatoria casi resuelta. El argentino ya tenía el hattrick en el bote.

La segunda parte fue planteada por los técnicos con mayor cautela. Wenger dió entrada a Eboue para desplazar a Gallas a la posición de central, ganado rapidez en la banda y profundidad en la zaga, mientras que Guardiola decidió dar entrada a Keita por Bojan.

El Barça esperó a ver lo que dispusiese el conjunto londinense mientras se dedicaba a tocar y tocar, ahora si, mucho más cerca de la meta de Valdés y con escasa verticalidad.

Faltaba el regreso de Iniesta a los terrenos de juego y el cuarto del “mesías”, que llegó tras una insistente jugada individual en el área. Cuatro a uno, el Inter, que ganó en Rusia cero a uno con gol de Snejder a saque de libre directo, espera en semis.

¿Explica la riqueza de Real Madrid y Barça el desequilibrio en Primera División?

Últimamente se habla mucho de que la liga española se está convirtiendo en un torneo “a la escocesa”, con dos conjuntos muy por encima del resto. La explicación que se da es que Real y Barça poseen unos recursos económicos excesivamente superiores y, por ello, surjen ideas para tratar de atenuar este desequilibrio y poder disfrutar de una competición menos aburrida.

Desde un punto de vista general me parece correcto tratar de compensar la enorme diferencia existente entre Barça y Xerez, con el fin de que la igualdad de oportunidades a la hora de competir sea mayor. Esto haría la liga más atractiva, más difícil y más fuerte en los torneos internacionales. Pero no nos engañemos. El mayor potencial económico de Real y Barça no es un fenómeno nuevo y no explica la brecha de puntos que hay entre en la tabla de clasificación estos últimos tiempos.

En España hay tres grupos de poder. Primero Real y Barça, cuyos presupuestos superan los 400 millones de Euros. Luego están Sevilla, Valencia y Atlético de Madrid, cuyos presupuestos superan los 100 millones de Euros…, y luego realmente está el resto.

Villa, Silva, Agüero, Forlán, Luis Fabiano, Navas…, son jugadores que no están en absoluto al alcance de clubes como Mallorca, Villareal o Deportivo. Si uno analiza la calidad de las plantillas de Sevilla y Valencia observará que no pueden haber 20 puntos de diferencia con Real y Barça a estas alturas de campeonato.

Es posible que el sistema de competición, en donde quedar tercero o cuarto les puede salir muy rentable a determinados clubes, no haga demasiado por elevar la exigencia de los equipos que tienen la responsabilidad de animar la liga.

Insisto, me parecería estupendo adoptar las medidas oportunas para reducir la diferencia entre ricos y pobres. Esto significaría que se reducirían entre Barça y Valencia, pero también entre Valencia y Valladolid, por ejemplo. ¿Y si la actitud de los que están en el segundo grupo de ricos es la misma? ¿Alguien estaría seguro de que fuese a cambiar la cosa?