Muere Basora, icono del Barça de los 50´s y ganador de “les cinc copes”

La desaparición de Basora supone la pérdida de una figura trascendental, la última, en la historia del Fútbol Club Barcelona; dada su impronta en el que se vino a llamar como “Barça de les cinc copes”. Internacional con España, jugó el Mundial de Brasil en 1950.

Estalisnao Basora es, junto a Cesar, Ramallets y Ladislao Kubala, prohombre en un momento culminante de la historia del Barcelona. Durante los años de postguerra el club fue uno de los más potentes del continente europeo, cuyo hito fue el ganar en una misma temporada cinco trofeos. Es por ello que a ese Barça se le recuerda como el “Barça de les cinc copes”.

El Barça de "les cinc copes" posando con el trofeo de la Liga en 1952, Basora en el centro con la copa. Tomada de fcbarcelona.cat.

Fue en esa época cuando el viejo estadio de Les Corts se había quedado pequeño. Los años 50 del siglo XX son fundamentales en la historia del Barça, el número de socios llegó a doblarse y propició el principal motivo para la construcción del Camp Nou. El triunfo de 1953, en el que el Barça logra ya no el primer triplete de su historia (entendemos como tal el haber ganado en una misma temporada liga, copa y torneo internacional de mayor prestigio); sino el primer póker, solo superado por los seis títulos del “pep team” de Guardiola ya en el siglo XXI.

Basora, un extremo rápido y goleador

Basora milita en el Barça entre los años 1946 y 1958, habiendo ganado cuatro Campeonatos de Primera división, cuatro Copas de España, dos Copas Eva Duarte, dos Copas latinas y una Copa de Ferias. Fue 22 veces internacional con España, participando en la Copa del Mundo organizada en Brasil en 1950; donde la selección española completó un meritorio cuarto puesto y Basora anotó hasta cinco goles. Basora destacó como un extremo rápido y goleador pues anotó 153 goles en los 373 partidos disputados con F. C. Barcelona (113 en competiciones oficiales).

Ladislao Kubala cambió la historia del Barça. Imagen de antoniovelez.

Precursores del Real Madrid ye-ye

Allá por los años 50 del siglo XX, todavía no existían las competiciones continentales tal y como las conocemos hoy en día. No existía la Copa de Europa o Champions league, no existía la Recopa de Europa, ni la Copa de la UEFA o Europa league. La evolución histórica reservó mayor gloria en la siguiente década para un cambio de ciclo en el fútbol español que sería aprovechado por el Real Madrid conocido como “ye-ye” de Gento, Di Esteffano y Puskas.

Pero en la memoria colectiva debe permanecer el Barça de Basora, Cesar, Kubala, Manchón, Moreno y Ramallets entre otros, como uno de los mejores conjuntos de todos los tiempos. Fundamental en la historia del Barça, como el “dream team” de Cruyff o el “pep team” de Guardiola. Posiblemente el último gran equipo de la época clásica del fútbol europeo.

Sonando Temps era temps, de J.M. Serrat.

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La debilidad histórica del Barça en Primera división

Real Madrid y Fútbol Club Barcelona disputan históricamente el campeonato de Primera división aunque con actitud dispar cuando vienen mal dadas para ambos equipos.

En el verano de 1994 el Barça de Johan Cruyff había cerrado la temporada como subcampeón de la Champions league y campeón de Primera división. Por aquella época el Barça se sentía el mejor. Fruto de un juego de toque, ofensivo, preciosista y efectivo; los azulgrana coleccionaron títulos como la Recopa de Europa, dos veces la Copa del Rey, cuatro veces la liga y la propia Champions League entre otras victorias.

Pero lo cierto es que, por algunos tics de irregularidad en el juego de los azulgranas, parte de esos triunfos necesitaron una pizca de suerte que terminase por inclinar la balanza a su favor. Por ejemplo el gol in extremis de Jose Mari Bakero ante el Kaiserslautern a la salida de un córner, gracias al cual el Barça consiguió el pase a la final de la Champions league en 1992 y tras desperdiciar una ventaja de dos goles procedente del partido de ida. Y que decir de las tres ligas ganadas en el último minuto, dos de ellas tras sendas derrotas del Real Madrid en Tenerife.

Bakero muestra una fotografía del legendario gol ante el Kaiserslautern. Pere Puntí-Mundo Deportivo.

En el verano de 1994 existía un sabor agridulce en Barcelona. Fue excesivamente dolorosa la derrota en la final de la Champions league por cuatro goles a cero frente al A.C. Milan. Partido en el cual el Barça se provocó un harakiri de tal magnitud que se prolongó en el vestuario bajo salomónica decisión de Johan Cruyff señalando el dedo a dos vacas sagradas como Andoni Zubizarreta y Michael Laudrup. Esa temporada el Barça había caído en cuartos de final de la Copa del Rey ante el Real Betis, que militaba en segunda división.

El presidente Josep Lluís Núñez en más de una ocasión hubiera preferido mandar al holandés, preclaro y genial pero de carácter tan complicado, a tomar vientos. Pero no podía resultados mediante.

El efecto Michael Laudrup

La temporada siguiente comenzaba con una especie de plan renove para el Barça, y ahí estaba la camada de canteranos conocidos como “la quinta del mini”, con Iván de la Peña como buque insignia… Pero también comenzaba con Michael Laudrup en las filas del Real Madrid.

Un Real Madrid que apenas se arrugó durante todos los años anteriores, lo cierto es que ganaron la Copa del Rey en 1993 y, como se ha comentado, bien pudo ganar la liga ese mismo año y el anterior. Comandados por la clase y la distinción de un dandy como Michael Laudrup, las internadas y el guante de Amavisca y los remates y la fe de Iván Zamorano; campeonaron en la liga. Dirigidos por Jorge Valdano, que había cambiado el Tenerife por el conjunto blanco para devolver la cuenta pendiente.

Esa misma temporada el Barça recibe cinco goles del Racing en el Sardinero. Situación indicativa, teniendo en cuenta el inaudito marcador y la poca entidad del rival, de un cambio de ciclo en el fútbol español. Los culés no pelearon título alguno esa temporada. Al curso siguiente el Barça recupera gran parte de su nivel pero se topa de frente a un Atlético de Madrid que termina siendo más fuerte y se lleva el doblete de liga y Copa del Rey. Núñez conseguía enviar a Cruyff a su casa.

Ese Atleti gozaba de excepcionales futbolistas como Pantic, Kiko, Caminero, Penev o Molina; pero la profundidad de su plantilla distaba de ser tan magna como cuando tres años más tarde el equipo se fue a segunda división. Hasta 2010 no volverían a colocar nuevos trofeos en la nutrida vitrina del Vicente Calderón.

La genética ganadora del Real Madrid

Fíjense que en unos párrafos y volviendo la vista atrás algunos años he podido plasmar con hechos la idiosincrasia y el carácter de tres de los clubes más importantes del fútbol español. El rasgo imprevisible del Atlético de Madrid, la genética ganadora del Real Madrid y la vocación por la excelencia del Fútbol Club Barcelona. Esa misma vocación que le hace bajar los brazos y perderse en el existencialismo aún cuando conserve gran parte de los argumentos futbolísticos que le habían llevado a la gloria reciente.

Para ejemplo de esto último recordemos la depresión que le provocó al Barça el traspaso de Luis Figo al Real Madrid, mucho mayor que la de Laudrup, o el penante último año de Frank Rikjaard en el banquillo culé. Es raro ver al Barça fichar una gran estrella y mucho menos de un rival directo. En el Real Madrid carecen de ese tipo de miramientos. Al Barça le obsesiona la forma, en cambio al madridismo le preocupa permanecer en el número uno sea como sea.

El Barça perdió ante Osasuna el segundo partido de la campaña en primera división, lo hizo en el momento menos oportuno y se pone a 10 puntos de un líder llamado Real Madrid que casi siempre anda por ahí, por si hay que ganar una liga y otra y otra… De lo que suceda en la próxima temporada y media será valedero para comprobar si la institución barcelonista se deja caer en el existencialismo o si ha superado esa barrera que tanto le separa del Real Madrid cuando el viento ya no sopla a favor de ruta.

La consagración de Javi Martinez

El fútbol es como el boxeo, se juega a los puntos, muchos puntos, pero se gana por KO. Ya dentro del fútbol sucede algo similar cuando un joven y prometedor jugador logra dar el salto de calidad. El KO es el gol y es lo mismo si eres medio o delantero; a partir de entonces la confianza en ti mismo hace que todo vaya a más.

Javi Martinez es, junto a Fernando Llorente, una de las perlas de Lezama, la fenomenal cantera del Atlétic Club de Bilbao. Es un mediocentro de corte equilibrado. Siempre atento, lo hace todo fácil, ir al cruce, los movimientos sin balón, la salida del mismo, los apoyos en corto, la llegada desde segunda línea, el remate de cabeza…, quizá le falte desplazamiento en largo para convertirse en uno de esos centrocampistas totales.

Este Domingo el Athlétic ganó por cuatro a uno contra un débil Almería en casa, nada destacable, salvo la actuación del prometedor Javi. Dos goles, uno de cabeza a saque de esquina y otro de antológica jugada individual. Este fin de semana descubrimos a un driblador…, fintó, templó, pisó el esférico y pensó para saber salir por donde solo los cracks conocen el remedio. Una joya para el futuro de la selección española, para el presente del Athlétic.

Real Madrid-Barça 2010, la contracrónica

Quisieron los blancos pero no pudieron, la Liga parece sentenciada. Es la época del Barça, salvo por las dos Ligas de Capello y Shuster, los últimos siete años vienen siendo dominados por el equipo blaugrana, en fútbol y en resultados. Además, un dato, en los últimos treinta años el Barça ha jugado 10 finales europeas, cinco de Champions, habiendo ganado siete, tres Champions.

Los años sesenta y setenta son de grandes procesos depresivos en “Camp Barça”. La cosa empieza a cambiar en los ochenta y da un giro definitivo en los noventa. Johan cruyff cambió el fútbol y cambió el Barça. Filosofía, juego y resultados. La conducta definitiva.

Precisamente en los ochenta se vió al último Real Madrid de filosofía juego y resultados, cinco Ligas, tres copas y dos copas de la UEFA. Posteriormente habría grandes resultados, caerían nada menos que tres Champions entre varias Ligas, pero el Real Madrid lleva 20 años desperdiciando una fenomenal cantera.

Es el ciclo del Barça, eso sin duda, tanto a corto, a medio como a largo plazo. Pero cuando llegue el del Real Madrid tengo claro que no será por invertir 300 millones en fastuosos fichajes. Solo falta que por el medio el Atlético vuelva a ganar alguna de Liga…

¿Explica la riqueza de Real Madrid y Barça el desequilibrio en Primera División?

Últimamente se habla mucho de que la liga española se está convirtiendo en un torneo “a la escocesa”, con dos conjuntos muy por encima del resto. La explicación que se da es que Real y Barça poseen unos recursos económicos excesivamente superiores y, por ello, surjen ideas para tratar de atenuar este desequilibrio y poder disfrutar de una competición menos aburrida.

Desde un punto de vista general me parece correcto tratar de compensar la enorme diferencia existente entre Barça y Xerez, con el fin de que la igualdad de oportunidades a la hora de competir sea mayor. Esto haría la liga más atractiva, más difícil y más fuerte en los torneos internacionales. Pero no nos engañemos. El mayor potencial económico de Real y Barça no es un fenómeno nuevo y no explica la brecha de puntos que hay entre en la tabla de clasificación estos últimos tiempos.

En España hay tres grupos de poder. Primero Real y Barça, cuyos presupuestos superan los 400 millones de Euros. Luego están Sevilla, Valencia y Atlético de Madrid, cuyos presupuestos superan los 100 millones de Euros…, y luego realmente está el resto.

Villa, Silva, Agüero, Forlán, Luis Fabiano, Navas…, son jugadores que no están en absoluto al alcance de clubes como Mallorca, Villareal o Deportivo. Si uno analiza la calidad de las plantillas de Sevilla y Valencia observará que no pueden haber 20 puntos de diferencia con Real y Barça a estas alturas de campeonato.

Es posible que el sistema de competición, en donde quedar tercero o cuarto les puede salir muy rentable a determinados clubes, no haga demasiado por elevar la exigencia de los equipos que tienen la responsabilidad de animar la liga.

Insisto, me parecería estupendo adoptar las medidas oportunas para reducir la diferencia entre ricos y pobres. Esto significaría que se reducirían entre Barça y Valencia, pero también entre Valencia y Valladolid, por ejemplo. ¿Y si la actitud de los que están en el segundo grupo de ricos es la misma? ¿Alguien estaría seguro de que fuese a cambiar la cosa?

Europa le propina una dosis de realidad al Sevilla y a la Primera División

Es evidente que un equipo que se encuentra a 20 puntos del líder no presenta todas las condiciones para estar entre los ocho mejores de Europa. El poder económico de Real Madrid y Barcelona no son argumentos, pues el poder económico de Sevilla y Valencia dista muy por encima del que puedan presentar Mallorca, Deportivo o Villareal.

Algo está pasando en la liga española y la evidencia se muestra en los equipos que no estarán en los bombos de los cuartos de final. Veremos que sucede en la Europa League pero la cosa no pinta muy bien.

Quizá exista un excesivo relajo o conformismo por parte de los clubes que debieran tratar de seguir la comba a los dos grandes y a falta de un Atlético de Madrid potente, único club además de Real o Barça con exigencias históricas.

Europa no es la liga, razón Real Madrid

El Real Madrid completó una buena primera parte en el partido de anoche. Todo el mundo se pregunta. ¿Si hubiesen entrado las dos ocasiones marradas por Higuaín? El Lyon tendría que echarse arriba en la segunda y jugarse las espaldas con los rápidos mediapuntas blancos.

En cambio la realidad, de los dos partidos disputados el Real Madrid solo ha sabido ser superior en medio encuentro.

Es evidente que, en la competición doméstica, cualquier detalle de un Cristiano inconmesurable basta para que un equipo bien armado marque diferencias con una mediocre segunda línea de equipos aspirantes; permitiendo seguir el rebufo del Barça.

Ahora bien, en Europa hace falta que los cracks estén a punto, todos, y que el equipo muestre sintonía y recursos más allá de lo necesario en la Liga.

La prepotencia mostrada por el entorno mediático del club merengue, incluídas algunas fotografías de jugadores posando con “la orejona”, parece que puede constituir una buena cura de humildad hacia un club que por más que sea el más laureado en la máxima competición no le da derecho a sentirse el dueño de la misma.