Europa le propina una dosis de realidad al Sevilla y a la Primera División

Es evidente que un equipo que se encuentra a 20 puntos del líder no presenta todas las condiciones para estar entre los ocho mejores de Europa. El poder económico de Real Madrid y Barcelona no son argumentos, pues el poder económico de Sevilla y Valencia dista muy por encima del que puedan presentar Mallorca, Deportivo o Villareal.

Algo está pasando en la liga española y la evidencia se muestra en los equipos que no estarán en los bombos de los cuartos de final. Veremos que sucede en la Europa League pero la cosa no pinta muy bien.

Quizá exista un excesivo relajo o conformismo por parte de los clubes que debieran tratar de seguir la comba a los dos grandes y a falta de un Atlético de Madrid potente, único club además de Real o Barça con exigencias históricas.

Barça campeón de invierno tras destrozar al Sevilla. Real Madrid no define ante un pobre Athlétic

El ambiente de San Mamés siempre estremece, pero ayer fue de esas noches especiales. No podía ser menos en un partido donde se acumula la suma de 39 campeonatos ligueros y 30 de copa, con el equipo de casa vivo en Europa y con grandes ilusiones en la zona templada de la Liga.

El Athlétic entró a matar y en tres minutos ya había creado una doble ocasión de gol, al saque del corner consecuencia de la misma llegó el gol de Llorente. Por un momento pareció volver a ser un equipo campeón, jugándole de tu a tu al Real Madrid, desplazandolos del terreno de juego…, falso espejismo.

El fútbol de los leones adolece de argumentos conforme avanza el cronómetro cada vez que se enfrentan a un equipo con aspiraciones grandes. El Real Madrid sufrió ante tres o cuatro paradones de Iraizov, el mejor del club rojiblanco. Una pregunta para el morbo: ¿Que hubiera sido del electrónico si jugase el pipita, baja por lesión?

Aún así impone ver fotografías del partido. Algunas nos muestran a los jóvenes jugadores rojiblancos, todos canteranos y todos vascos, peleando contra la millonaria plantilla del Real Madrid. ¿Supo leer Pellegrini que supone la visita del Real a un campo como San Mamés? ¿Debió entender que podía ser el chance de jugadores canteranos y madrileños como Raúl, Guti o Granero? Quizá le faltó esa pizca de sentimiento a los blancos, dando por sentado que a los canteranos de Valdebebas les sobra calidad.

Terminado el partido en San Mamés, comenzó el del Camp Nou. Ayer si le salió bien la jugada al equipo de Pep, aunque fuese cuando más se podrían el haber permitido un tropiezo. La diferencia con el partido de vuelta de Copa del Rey es que las numerosas ocasiones de gol creadas en la segunda parte del mismo no encontraron puerta, mientras que ayer si.

Manolo Jimenez dejó en el banquillo a Negredo, Adriano  y Capel (posiblemente pensando en el partido de Copa) lo cual sumado a las bajas de Kanoute y Luis Fabiano redujo sobremanera las posibilidades ofensivas del conjunto de Nervión. El Barça jugó con todo y aún así tardó en abrir la lata pero demostró que, al menos con el once de gala, sigue siendo temible. Por el momento los azulgranas ya son campeones de invierno.